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Coyohuacan

Alejandro Morales Jiménez

COYOHUACAN
(Yacapichtlan provincia de nahuales)

Coyohuacan es una de las delegaciones que conforman lo que hoy conocemos como el D.F. Siendo dicha delegación una de las que cuenta también con un vasto legado cultural. Al adentrarnos dentro del periodo prehispánico podemos observar que Coyohuacan fue zona sujeta de Azcapotzalco durante el reinado de Tezozomoctli y que a su muerte en 1426 tomó el poder su hijo Maxtlaton.

Ahora bien, como sabemos una de las características que tienen los antiguos pueblos de la Cuenca de México es que todos ellos comparten la idea del nahualismo y siendo Coyohuacan parte de esta zona, no puede escaparse respecto a esta antigua creencia.
Para estos pueblos el ser conocido como nahual era aquel que podía transformarse a voluntad en algún tipo de animal o en fenómeno atmosférico, como el rayo y las bolas de fuego.
Para entender un poco el por qué Coyohuacan tiene este legado en la creencia del nahualismo tendremos que remontarnos unos cuantos siglos para poder averiguar sus posibles orígenes que lo liguen con los nahuales.
Uno de los primeros cronistas que escribieron acerca de la vida de los pueblos de la Cuenca de México fue el nahuatlato Chimalpain. Pues bien, dentro de su obra, sobre todo la referente a la llamada TerceraRelación, nos encontramos una primera referencia al pueblo de Coyohuacan: 9 Técpatl, 1332. En este año el diablo Tezcatlipoca le habló a Quetzalcanahuatl, diciendo: “¡Quetzalcanauhtli, vámonos, [de aquí] abandonemos la ciudad de Chalco, porque estoy molesto y enojado, vayámonos para Coyohuacan!…
Cuando llegaron a Coyohuacan, el diablo Tezcatlipoca les apretó la nariz a todos los habitantes de Coyohuacan… por eso ahora [la ciudad] se llama Yacapichtlan…[1]
Esta deidad que nos menciona el autor conocida con el nombre de Tezcatlipoca es uno de los dioses del panteón nahua que tiene una fuerte vinculación con el nahualismo ya que al observar los antiguos Códices prehispánicos podemos ver que una de sus nahualizaciones por parte de Tezcatlipoca es la de convertirse en coyotl (coyote).

(TEZCATLIPOCA EN NAHUAL DE COYOTE)

Es interesante ver que Tezcatlipoca haya decidido dirigirse hacia Coyohuacan para hacer de esta región su nuevo lugar de residencia. Ya que como hemos observado este dios prehispánico tenía como nahual preferido el coyote.
Siguiendo con el cronista Chimalpain este autor nos dice que en:
9 Tochtli, 1410. En este año, según dicen los coyohuacas, enseñoreó Maxtlaton como primer tlatohuani de Coyohuacan…[2]
Este personaje llamado Maxtlaton tiene en la historia prehispánica un lugar significativo, sobre todo al hablar del nahualismo, ya que después de que los mexicas comenzaron la guerra con Azcapotzalco este Maxtlaton era Tlatohuani de dicha ciudad en el año de 1426.
Posteriormente avanzada la guerra y conjuntamente la victoria por parte de los mexicas en el año de 1431 se dio persecución a Maxtla el cual: Lloró… y luego se fue a Tlachco, donde desapareció misteriosamente, llevándose consigo a unos nahuales.[3]
Al parecer este gobernante de Coyohuacan no podía dejar de prescindir dentro de su comitiva con la presencia de nahuales que en todo momento lo acompañaron hasta el momento de su misteriosa desaparición. Más adelante en el año 7 Ácatl, 1499 con la expansión que estaba desarrollando la ciudad de México-Tenochtitlan, y con ello su demanda de más agua potable para abastecer la ciudad, el gobernante de México el tlahtoani Ahuitzotzin decidió traer agua de la ciudad de Coyohuacan para dicho propósito. Y en este mismo año la región de Coyohuacan era gobernada por el tlahtoani Tzotzomatzin. Pero al tratar de traer el agua de esta localidad a la ciudad de Tenochtitlan las consecuencias fueron devastadoras.
Pero veamos que nos dice Chimalpain respecto a este pasaje dentro de la historia de Coyohuacan:
En este mismo año se inundaron los mexicas, cuando brotó impetuoso y se desbordó el Acuecuéxatl de Coyohuacan. El tlatohuani de Coyohuacan, de nombre Tzotzomatzin, era un hombre sabio y adivino, y no quería que el Acuecuéxatl fuera llevado a México cuando se lo solicitó Ahuitzotzin. Cuando Ahuitzotzin conoció la respuesta de Tzotzomatzin…pensó que seguramente no le quería dar el agua; así que mandó llamar al tlatohuani de Hutzilopochco, llamado Huitzilatzin.
Llegado éste a México aquél le manifestó su deseo de llevar a México el Acuecuéxat, y le informó así mismo de cómo Tzotzomatzin decía que si el Acuecuéxat era llevado a México causaría muchos destrozos. Dizque era una agua embrujada, pues la había encantado un gran nahualli llamado Cuécuex que ahí tenía su baño; [el tal Cuécuex] fue el primer merecedor de tierras de los chichimecas coyohuacas, cuando éstos llegaron a establecerse en Coyohuacan.[4]
Esta información que nos da el cronista Chimalpain nos deja ver que el agua que abastecía a la provincia de Coyohuacan parte de ella pertenecía a un nahualli y que esta misma agua se encontraba encantada por este mismo nahualli. Pero no sólo eso sino que como lo dice el texto este nahualli llamado Cuécuex fue el primero en ser poseedor de las tierras de Coyohuacan. Por otra parte, también en otro texto que nos dejó un religioso llamado fray Diego Durán, podemos informarnos que fue lo que paso cuando los mensajeros del gobernante Ahuitzotzin se presentaron ante Tzotzomatzin y este: …mandó los dejasen entrar… y entrando… vieron… una grande víbora enroscada y la cabeza encima del lomo, la cual cuando los vio se comenzó a desenroscar y a acometerles, los cuales cuando la vieron, aún temerosos, amagaron para herirle como les fue mandado: en un momento se levantó en el aposento un fuego tan grande… y eran tantas y continuas las llamas que salían que forzó a todos los presentes a salir huyendo…[5]
Gracias al pasaje que nos muestra fray Diego Durán podemos darnos cuenta que también el gobernante de Coyohuacan era poseedor del conocimiento del nahualismo ya que se transformó en dos ocasiones para evitar ser apresado por parte de la comitiva de Ahuitzotzin.
Pero a pesar de todo ello los comarcanos de Coyohuacan, tras las amenazas por parte Ahuitzotzin de destruir la provincia de Coyohuacan, aceptaron darle a su gobernante y entonces: Los mexicas le echaron una cuerda al cuello y lo ahogaron y lo echaron en el pedregal, donde ahora dicen que mana una fuente desde aquel día.[6]
Con estos datos bien podemos decir que gran parte del agua que corre por la ciudad de Coyohuacan, sobre todo sus fuentes, se encuentra encantada y esto, gracias a la presencia del nahualismo en toda esta zona.
Por último a Coyohuacan se le conoce como la región donde, como su nombre lo dice, “el lugar que tiene coyotes”. Pero por otra parte tomando en cuenta los datos antes proporcionados y aquellos que nos dejaron los antiguos habitantes de esta zona, tal vez sea Coyohuacan el “lugar donde los nahuales se transforman en coyotes”. La última palabra la tienen los habitantes de tan interesante zona, sobre todo, gracias a su rico legado cultural que le dejaron los indígenas del México antiguo.

Bibliografía

Chimalpahin Cuauhtlehuanitzin, Domingo Francisco de San Antón Muñón, Las ocho relaciones y el memorial de Colhuacan. Paleografía y trad. Rafael Tena. México, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Dirección General de Publicaciones, 1998.
Duran, Diego fray, Historia de las Indias de Nueva España e Islas de Tierra Firme. 2 vol. Estudio preliminar: Rosa Camelo y José Rubén Romero. México, CONACULTA. (Cien México), 1995.
[1] Chimalpain. CONACULTA. Tomo. I. p. 217.
[2] Idem., p. 59.
[3] Idem., p. 75.
[4] Idem., p. 137.
[5] Durán. CONACULTA. Tomo I. p. 431.
[6] Idem.