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La razón en la Historia

Francisco Romero

Año 1, No. 10, mayo 2015

Sergio Pérez Cortés: La razón en la historia. Hegel, Marx, Foucault, Universidad Autónoma Metropolitana, México 2013.

Sergio Pérez Cortés es profesor e investigador en el departamento de filosofía de la Universidad Autónoma Metropolitana, unidad Iztapalapa, doctor en lingüística por la universidad de Paris X-Nanterre y doctor en filosofía por la universidad de París I-Sorbonne. Distinguido investigador de la obra del filósofo francés Michel Foucault, director del seminario permanente sobre estudios hegelianos en la Universidad Autónoma Metropolitana, además de contar con libros sobre estudios clásicos Escribas (2006) también es investigador en la obra del filósofo alemán Karl Marx, tal es el título de uno de sus libros: Karl Marx, una invitación a su obra (2010). Su último libro El thelos de la modernidad (2014) fue publicado por la editorial Gedisa en colaboración con la UAM. Sin duda alguna, Pérez Cortés es una pieza axial dentro de las investigaciones filosóficas que se llevan a cabo en México en los primeros años del siglo XXI.
En el 2013 nuestro autor publica un libro que lleva por título La razón en la historia, donde problematiza la obra de tres filósofos fundamentales para el pensamiento occidental moderno: Hegel, Marx y Foucault. Los contenidos que integran el libro tienen como propósito mostrar una serie de intervenciones teóricas reconocibles en los tres filósofos a partir del modelo hegeliano. Recordemos que la obra de Michel Foucault a lo largo de los años setentas se pensó como totalmente ajena a la obra de Karl Marx y aún más lejano de la filosofía hegeliana. Sergio Pérez mostrará a partir de la interpretación rigurosa de la obra de cada uno de estos autores cómo es posible encontrar influencias o intervenciones en el pensamiento de estos tres pilares de la filosofía moderna.
La razón constituirá el denominador común en la obra de los tres filósofos. La concepción de razón tanto en Hegel, Marx y Foucault es el elemento clave para integrar la obra de uno con otro. Para los autores antes citados, la razón no es una actividad del pensamiento; tampoco una facultad intrínseca de los humanos y la cual, cualquier persona puede llevar a cabo; la razón no es ninguna especie de discurso científico con pretensiones de verdad, ni tampoco un discurso con un status superior a los anteriores. Sergio Pérez comenta al respecto lo que no debe ser comprendido por razón es estos autores:
“Por “razón” ellos no habrán de entender entonces una facultad mental alojada en la cabeza de un individuo […] Para ellos la razón no es in ideal, una especie de observatorio privilegiado compuesto por algunos principios universales, o alcanzado mediante algún procedimiento formal. […] Nuestros autores no ven en la razón un ideal inalcanzable y siempre pospuesto.”
La razón será comprendida como la acción cotidiana que desempeña el hombre en el mundo en aras de guardar una relación consigo mismo. La razón es aquello capaz de establecer una relación entre el hombre y su propia historia. En cualquier situación, operación, trabajo y actividad, la razón en la historia puede ser documentada, descrita y estudiada. En este orden de ideas, la razón no es meramente propia de la modernidad. La razón está inscrita en cualquier momento de la historia: un grupo de individuos que fabrican instrumentos para la supervivencia en un ambiente hostil y primitivo son reflejo de cierta razón y experiencia en cierto momento en la historia, porque todo aquello que puede llamarse “racional” está inscrito en la experiencia vivida de los individuos y logra constituirse a partir de un desarrollo histórico: la razón que ha ido modificándose en la historia sólo puede ser comprendida como producto de la actividad del pensamiento que intenta superarse a sí mismo. Con esta concepción de la razón Hegel, Marx y Foucault no están renunciando a la razón, en el sentido habitual del término, simplemente están tratando de describir cómo han llegado a constituirse ciertos valores y principios en la historia; apartándose de ese ideal en el cual las cosas aparecían como resultado de la espontaneidad del pensamiento: “Hegel, lo mismo que Marx y Foucault colocan a la razón como aquello que está activo en el teatro de los procedimientos mediante los cuales los seres humanos se relacionan con su mundo natural y se relacionan entre sí.”
Ahora bien, el libro está estructurado en cuatro partes. La primera consta de una introducción extensa donde se establecen las bases teóricas para comprender el pensamiento de los tres filósofos, además de mostrarse de manera sucinta lo correspondiente a la tarea de la filosofía, la manera en que proponen pensar el presente y la crítica que desarrollan a este presente. Sergio Pérez muestra cómo pensaron el presente tanto Hegel, como Marx y Foucault. La segunda parte del libro corresponde al estudio en la filosofía de Hegel, donde se dedican de manera introductoria, unas cuantas páginas a la obra de Immanuel Kant en su intento por pensar al sujeto trascendente como ajeno o independiente a los objetos, para poder comprender la crítica que Hegel elaborará pocos años más tarde. Hegel desarrolla una filosofía en la cual el sujeto y el objeto son enlazados, en su carácter unitario por el pensamiento: el sujeto está imbricado en el objeto a partir del momento en que el pensamiento le otorga un sentido o significado a los objetos. De esta manera sujeto y objeto se enlazan, dejan de ser explicados como entidades distintas. Para Hegel la razón (pensamiento) puede ser documentada cuando actúa sobre los objetos que existen, en aras de modificar o experimentar el mundo de manera distinta. En este orden de ideas, el pensamiento nunca es algo depositado en la conciencia de los hombres, sino por el contrario, algo objetivado en la forma de experiencia que se logra tener de ciertos objetos. La razón en la historia en la filosofía de Hegel tiene que ver con la idea de pensar a la razón en los actos humanos que han ido desarrollándose a lo largo de la historia de la humanidad en aras de confrontar un mundo ajeno al hombre
La tercera parte del libro está dedicada a la obra de Karl Marx. Sergio Pérez hace un recorrido por toda la obra de Marx, rescatando los momentos en que la crítica a la economía política clásica, muestra gran relación a la crítica que hace Hegel a Kant. Podemos decir que Marx analiza la economía clásica para demostrar cómo surgieron ciertas relaciones de producción, dejando a un lado esa idea de afirmar al capitalismo como resultado de la naturaleza. Así mismo, la economía clásica pensó las cosas como objetos de contemplación, mientras que Marx las afirma como producto de la actividad humana: cada sociedad produce sus propios instrumentos teóricos y prácticos que le permiten entablar una relación con el mundo. Es decir, las relaciones de producción no son objetos situados en la historia de manera fija y estática, sino el resultado de la acción humana sobre la realidad. Es por ello que Razón significa para Marx la culminación de lo objetivo del mundo y lo subjetivo del pensamiento: en el choque, la irrupción y la confrontación de uno sobre el otro nace lo racional. El pensamiento que pretende descifrar al ser logra constituir ciertas formas de racionalidad que pretenden dar un orden. En Marx ese dualismo de pensamiento y ser fue sustituido por teoría y práctica. Ninguno de los dos puede pensarse como momentos distintos, separados, antagónicos: uno actúa sobre el otro y de esta manera, logra la irrupción de cierto tipo de razón, que para Marx está expresado en las relaciones de producción. Las formas de producción van a constituir ese testimonio, el vestigio, la muestra del trabajo de la razón en la historia. De esta manera, logra comprenderse por qué Marx afirmó al capitalismo como una forma de razón más en la historia, una razón pasajera que mediante la misma contradicción que guarda su racionalidad hará posible el surgimiento de una nueva forma de razón. En otras palabras, el cambio en las formas de producción no va ser posible por una conciencia que ha logrado ver o determinar más precisamente la realidad, sino por la misma contradicción que el capitalismo guarda en sí mismo.
La última parte comprende el análisis a la obra del filósofo francés Michel Foucault. Bajo el subtítulo de crítica a la razón, Sergio Pérez cita los elementos necesarios para situar a Foucault dentro del mismo linaje al cual pertenecen las filosofías de Hegel y Marx. De acuerdo con Pérez Cortés “La filosofía es el trabajo crítico del pensamiento sobre sí mismo”, por tanto la crítica, en Foucault, problematiza la relación entre el pensamiento subjetivo y aquello que hace posible ese pensamiento. En la crítica estos dos momentos de pensamiento y la condición de ese mismo pensamiento están unidos. No hay una separación, ni atribución al sujeto sobre el objeto. Si bien es cierto que el pensamiento no logra determinar la realidad, si logra imponerle ciertas categorías que van a determinar su experiencia en el presente. Por si fuera poco, la crítica pretende identificar el sistema de reglas, asociaciones y derivaciones a partir del cual el pensamiento está sistemáticamente determinado. A este sistema de reglas Foucault les llamará ciencias humanas, o epistemes, que son los espacios donde el sujeto se sitúa para tener una experiencia de cierto objeto: la filosofía de Foucault no busca decir cómo deberían de ser las cosas, sino ver cómo y bajo qué presupuestos ya estamos experimentando el presente. Por tal motivo, Foucault también pertenece a eso que el autor llama “La razón dentro de la historia” porque la obra del filósofo francés es “una forma de filosofar que descansa en no aceptar presuposiciones, ni provenientes del objeto, ni provenientes del pensamiento que piensa ese objeto, dejando al itinerario histórico y lógico la fundamentación de todo lo que existe y es pensable.”
A manera de conclusión, podemos decir que la razón en la historia de Sergio Pérez representa un trabajo fundamental para comprender la filosofía moderna en tres momentos: Hegel, Marx y Foucault. Además, el libro del filósofo mexicano es una investigación original que pone de manifiesto los lazos, la pertenencia y la potencia de una misma tradición de pensamiento dentro de la filosofía, dejando de lado aquellas interpretaciones que pretendían un distanciamiento de Foucault hacia Hegel o Marx. Con Sergio Pérez, el nivel de análisis logra relacionar la obra de los tres pensadores a partir de la concepción que cada uno tuvo de la razón: este eje permite unir el pensamiento de uno con el otro, y así tener una interpretación holística de la obra de cada uno de ellos y del trabajo de la razón en la historia.

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