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MAQUINA VOLADORA: Un documental que difiere del paradigma clásico de comprender el Cine

Catalina Espínola

Máquina Voladora, es un documental chileno de el año 2017 dirijido por el realizador Vicente Barros B. mediante el cual intenta explorar en instantes reales la vida cómo se presenta al protagonista, Rolf Behncke. La película, documental, fue creada a base de videos caseros y grabada, también durante el año 2014. Esta. Explora y sintetiza de una manera sensitiva el accidente sufrido por su protagonista, Rolf, y de una forma surrealista, la visión que tiene él a partir de esto. Se trata de una película real, a color, biográfica de los sentimientos más puros de el protagonista a raíz desde dónde podemos hacer seguimiento de un diálogo interior espontáneo y de encuentros mediante un close- up íntimo. Destaca la fotografía pues, el equipo pertenece a la Escuela de Comunicaciones e Imagen de La Universidad de Chile. Las imágenes son puestas en escena desde un surrealismo artístico pues intentan relatar una historia real, una historia personal, sensitiva.
La película difiere de los cánones clásicos del cine pues es un documental íntimo, creado a base de una experiencia, a base de un ideario que invita al espectador a entender cómo una persona es capaz de superarse a sí misma a partir de sus propios ideales. Esta nos muestra un proceso auténtico, desde una mirada educativa, de cómo la subjetividad del protagonista es dador de una cultura propia y genuina, y además visionaria.
En Máquina Voladora, Rolf nos explica las consecuencias que recayeron en su vida tras un accidente automovilístico y del ideal que se le revela como propio: el deseo y amor hacia la naturaleza y las aves por lo que es consciente de su recuperación mientras lo que quiere idear es construir una máquina para volar. Es un documental revelador, llena de brillo y constante emoción; sentimental y de una cultura asertivamente única. El fenómeno se va descubriendo en la medida que el protagonista va haciendo un modelo de vida creador y sencillo.
El largometraje fue grabado durante cuatro años y ha tenido una destacada participación en el círculo de festivales nacionales chileno, dónde ganó el Premio Especial del Jurado en Competencia primer corte FIDOCS 2014. Premio Especial de Jurado de La Competencia Nacional en el Festival Internacional de Documentales de Santiago FIDOCS 2016. Premio Especial del Jurado y Mejor Montaje del Festival de Cine Chileno FECICH 2017. Premio a mejor proyecto de Laboratorio de Documentales SURDOC más Documental Barcelona y premio Zenit del Documental in progress de Buenos Aires.

Catalina Espínola
Licenciada en Historia Universidad del Desarrollo
Postítulo en Filosofía y Educación Universidad de Chile